No se queme al sol.

Evite broncearse al sol y nunca emplea camas solares para lograr un bronceado.

Emplee crema protectora solar sobre todas las zonas del cuerpo que están expuestas al sol. Ojalá, con un Factor de Protección (SPF) por lo menos 15, que contenga protección para Ultravioleta A (UVA) y Ultravioleta B (UVB). Reaplique este protector cada dos horas, aun que esté el cielo cubierto de nubes, y por supuesto después de bañarse o traspirar.

Use ropa que le proteja, por ejemplo camisa de manga larga, pantalones que le cubran las piernas, un sombrero con visera ancha y lentes para el sol.

Protéjase a la sombra especialmente entre las 10 y las 16 horas, durante este período del día la radiación ultravioleta solar es máxima.

Tenga especial cuidado cuando esté sobre una embarcación, sobre un campo de nieve o sobre la arena de la playa; en estas condiciones la reflexión desde esta superficies puede duplicar la radiación que se recibe desde el sol, por reflexión lo que le provocará una mayor probabilidad de quemarse por ultravioleta. Infórmese sobre el valor del Índice UV, para la región.

Cuando esté obligado a exponerse a la radiación solar incremente en su dieta la ingesta de Vitamina D como suplemento.

Una detección precoz de un melanoma puede salvarle la vida. Examine cuidadosamente todo su cuerpo, por lo menos una vez al mes. Cualquier cambio en algún lunar, debe ser evaluado por un dermatólogo.
Efectos
Aspectos Positivos de recibir radiación Ultravioleta solar, en nuestra piel
La radiación ultravioleta permite la formación de Vitamina D en la piel expuesta. Existen algunas evidencias (epidemiológicas) que la mantención de niveles óptimos de Vitamina D a lo largo del año en el plasma sanguíneo, impediría la proliferación de cánceres de órganos internos como: pulmón, próstata, mamas y colon.
Los niveles plasmáticos de Vitamina D varían de acuerdo a la época del año; en general podemos decir que durante el invierno (por recibir menor radiación ultravioleta solar) se registran las menores concentraciones de Vitamina D plasmático y las mayores durante el verano.
Como es indispensable exponerse a la radiación ultravioleta solar es necesario hacerlo en horas (de bajo flujo de fotones, ejemplo: 9 y 11 h. o 16 a 18 h.) para evitar que se produzca una quemadura solar.
¿Qué es quemadura solar?
La quemadura solar se define por la presencia de eritema de la piel (eritema = enrojecimiento ) producido por vaso dilatación de los capilares dérmicos, que se presenta entre 12 y 24 horas después de la sobre exposición. Esta manifestación se acompaña de calor local y sensación de ardor. En casos más severos se origina vesículas y ampollas dolorosas.
(L. Aranibar, S. Cabrera y J. Honeyman 2003)