Si bien es un curso eminentemente teórico, cuenta también con bastante análisis de casos. Asimismo, y según comenta la profesora Ximena Hormazábal, directora de la Escuela de Fonoaudiología de la Facultad de Medicina, "tenemos un promedio de 30 a 35 alumnos, lo que es un buen número. Incluso, debido a que la primera versión resultó muy bien evaluada, varios de los actuales estudiantes se inscribieron porque recibieron muy buenas recomendaciones de la promoción anterior".
La profesora enfatiza, además, que asisten personas de distintas regiones. "Tenemos estudiantes de Antofagasta, Viña del Mar, Talca, Concepción y Temuco, entre otras ciudades, lo que permite conocer distintas realidades a nivel nacional. También quiero resaltar que hay participantes de otras casas de de estudios, por lo que, de esa forma, damos a conocer lo que hacemos al resto de escuelas de fonoaudiología existentes".
Un dato interesante es que a los módulos de los profesores extranjeros puede asistir cualquier persona de acuerdo a su tema de interés, tipo seminario. Por último, según lo expresa la profesora Hormazábal, el desafío es que el diploma se mantenga en el tiempo y que, eventualmente, se transforme en un programa de especialización.
René Bustos