Editado por Mediterráneo
“Enfermedades del ánimo”: un libro que no es para siquiatras
Orientado a médicos generales, de Atención Primaria, o para la docencia de pre y postgrado, este texto editado por los doctores Pedro Retamal y Pablo Salinas tiene como objetivo dar las herramientas para facilitar el diagnóstico temprano de estas patologías y su oportuna derivación.

La edición cuenta con la participación de especialistas de la Universidad de Chile y de expertos del extranjero, de países como Argentina, España y Francia. Según explica el doctor Pedro Retamal, académico del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental Oriente de la Facultad de Medicina, “los psiquiatras tradicionalmente hemos trabajado en la relación directa con el paciente. En cambio, la atención primaria de hoy está muy relacionada con esquemas de salud que son más bien de corte sociológico comunitario, porque están orientados no sólo a dar prestaciones individuales sino a extender la cobertura a toda la población de riesgo de desarrollar alguna de las enfermedades del ánimo.
Durante el encuentro la decana de la institución, doctora Cecilia Sepúlveda, destacó que el texto “refleja el interés permanente del doctor Retamal y de todo el equipo de esta unidad, de aportar a la difusión del conocimiento en base a la evidencia científica más actualizada. Es un texto muy completo y en sintonía con los problemas prevalentes de hoy; hemos escuchado con alarma el aumento de las tasas de suicidio en nuestro país, especialmente entre los jóvenes. Además, el libro se acerca a los médicos de la Atención Primaria, que es donde hay que resolver o al menos reconocer la gravedad de los problemas de salud mental”.
Depresión versus depresión bipolar
Como explica el doctor Retamal, en materia de enfermedades del ánimo no se puede hacer mucha prevención salvo “aquella que es tan general que sirve para todo, como mantener buenos niveles de relaciones interpersonales, sociales y culturales y llevar una vida saludable, pero estas recomendaciones son válidas para todos los ámbitos de la salud”. Lo que importa, añade, “es ir a buscar la enfermedad, para tratarla antes y con menos consecuencias y daños secundarios. Quienes trabajan en la atención primaria tienen que tener una visión bastante amplia de las patologías que pueden aparecer en las diferentes etapas de la adultez, desde la adolescencia hasta la senectud, pasando por grupos específicos como son las mujeres que podrían tener depresión postparto, ser capaces de hacer diagnósticos diferenciales y de resolver qué hacer en cada caso”.
Por “buscar la enfermedad”, el doctor Retamal añade que la mejor manera, “y la más simple es pensar en la posibilidad de que el cuadro que se está atendiendo puede ser una depresión. Y para eso bastaría con aplicar encuestas de screening mientras el paciente está en la sala de espera, porque es una herramienta que permite reconocer síntomas que, durante la consulta, el médico podrá corroborar o descartar”.
Las dificultades en el diagnóstico diferencial en esta área, agrega el especialista, “se dan porque en primera instancia la depresión como tal, y la depresión bipolar, tienen síntomas muy parecidos entre sí, porque cuando el paciente que tiene esta última patología acude al médico es cuando está en el episodio depresivo, cuya proporción es 30 veces superior a la de los episodios hipomaníacos y maníacos”.
Otro desafío lo suponen los adultos mayores, pues “por lo común no se piensa que los síntomas que puede presentar un anciano son más bien distímicos o depresivos que propios de una demencia, aunque depresión y demencia en ciertos grados pueden coexistir”.
Por eso, finaliza señalando que el libro será un aporte para mejorar el diagnóstico temprano de las enfermedades del ánimo, en el contexto que ofrece el sistema de atención primaria de nuestro país.
Cecilia Valenzuela










