12 de diciembre de 2005Cuando se fue, llevaba varios regalos bajo el brazo: un libro sobre las iglesias del norte; el último "Huella y presencia", un ramo de flores, un bello cuadro de un caballo de ojos profundos, obra del decano de la Facultad, doctor Jorge Las Heras. Pero, de verdad, fue mucho más lo que Isabel Allende le dejó a la Facultad de Medicina: un sentido de humanidad, una muestra de la fuerza del amor, de sencillez y humildad.
La escritora latinoamericana más reconocida del mundo se presentó el 6 de diciembre de 2005 en nuestro plantel, no a dictar cátedra -pues es profesora honoris causa de la Universidad de Chile; podría haberlo hecho pero le habría dado risa, supongo- sino a compartir su creación, su particular forma de ver el mundo, a conversar y a escuchar a los jóvenes que asistieron. A ellos les dejó un desafío, al responder una pregunta del público asistente, que repletó el Salón Lorenzo Sazié: "¡Espero todo de ustedes!".