Octubre de 2001
Profesor Sergio Cabrera dio charla sobre la disminución del ozono
El jueves 25 de octubre se ofreció la segunda charla de extensión en Cerro Navia, dentro de una serie de reuniones educativas que la Facultad de Medicina está realizando en esa comuna. En esta oportunidad el profesor titular, Sergio Cabrera, se refirió al tema "Sol y piel".
Frente a los alumnos del Liceo Polivalente A-85, el académico expuso en un lenguaje simple y coloquial los efectos que puede tener en el órgano más extenso del ser humano la disminución de la capa de ozono y los baños de sol indiscriminados a que se someten en época estival principalmente las mujeres.
El especialista recordó que los CFC, compuestos creados por el hombre y utilizados de forma masiva por las industrias, han sido capaces de llegar a 20 mil metros de altura y viajar hasta los polos donde han provocado la disminución primaveral del ozono antártico. El ozono, como es sabido, es el filtro que regula la radiación ultravioleta B. "De hecho hay tres tipos de rayos ultravioleta: el A que envejece y no varía si disminuye el ozono, el B aquél que provoca la quemadura solar y disminuye en primavera, y el UVC que es absorbido tanto por el ozono como por el oxígeno contenido en el aire. Se calcula que por cada millón de moléculas de aire hay una de ozono", dijo.
La cubierta de ozono ha ido disminuyendo en el tiempo y, tal como indican los cálculos, el agujero es mayor en el hemisferio sur que en el norte, lo que preocupa o debiera mantener en alerta a las autoridades sanitarias del país. "Nuestra piel produce melanina, un pigmento oscuro que nos protege de la radiación solar. Los colorines, por ejemplo, no sintetizan melanina y por eso -si se exponen al sol- sufren de eritema. La cantidad de melanina que tenemos en nuestro organismo no es homogénea. Además, según el tipo de piel que poseemos sabemos qué tan peligroso es recibir el impacto de los rayos solares. Mientras más rubia es la persona más arriesgado es exponerse, ya que en estos casos difícilmente los individuos se broncean, sólo se queman", comentó.
Riesgo de cáncer
El especialista hizo hincapié en que los días nublados pueden ser tanto o más perjudiciales para la salud, ya que las nubes actúan como reflectores de los rayos. Una cosa parecida ocurre con la nieve y la playa, que también multiplican el reflejo de la radiación. "La radiación que produce enrojecimiento de la piel se mide en con la dosis diaria de eritema. Según hemos podido constatar, un puntanerense en invierno recibe la mitad de la irradiación que un ariqueño, mientras que el santiaguino recibe el doble que la de un puntanerense. En verano esto se mantiene y multiplica varias veces, lo que puede llegar a ser muy peligroso. Por ejemplo, una piel tipo 1 ó 2 (las más sensibles) , basta que en invierno se expongan al sol durante 56 minutos para que se produzca eritema, en verano si estos individuos lo hacen durante 10 minutos están en riesgo. Además, a ello hay que sumar el concepto de que el efecto del sol es acumulativo, por eso los dermatólogos creen que tres quemaduras graves de la piel a lo largo de la vida de una persona pueden significar cáncer", agregó.
Recomendaciones
En verano se recomienda usar gorro, anteojos, protector solar para los mayores de dos años (los menores de esa edad no deben, bajo ningún concepto, exponerse), hay que evitar las horas de mayor radiación -entre las 11 y 16- y también es adecuado comer frutas y verduras, ricas en antioxidantes. "Uno de los productos más recomendados son aquellos que contienen licopeno, que se encuentra disponible en la salsa de tomate, pomelos rosados, cáscara de rabanito, uva rosada y sandía. Pero sin duda lo más relevante es la educación, los chilenos deben aprender a prevenir", dijo Cabrera.











